viernes, 12 de enero de 2018

El secreto del perchero

Cuando el perchero se siente triste, susurra palabras de árbol a los botones del abrigo. Y éste, que sabe de inviernos y abandonos, lo rodea con sus dos mangas para abrazarlo.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Un giro inesperado

Llegamos al final del camino. Ha sido un placer colaborar con Diana Toledano y poner palabras a sus ilustraciones. Muchas gracias, Diana, por brindarme esta oportunidad de imaginar a través de tus ojos. Espero que vosotros también hayáis disfrutado de la lectura. 



Hay días en los que el camino me lleva a mí y otros en los que le guío yo. Me encanta sorprenderle con nuevos paisajes y rutas olvidadas. 

Some days, the path guides me and some others it's me leading it. I just love when it stands in awe with new scapes and forgotten trails. 

Pulled today by the route that shows the way,
tomorrow it'll be my say. 
Forgotten trails I uncover, 
new scapes I love to discover. 

 (Muchas gracias a David Pastor y Ana Martín por las traducciones y las correcciones).

lunes, 18 de diciembre de 2017

Despertar en la imaginación

Las ensoñadoras ilustraciones de Diana Toledano crean pequeñas historias. 



Nunca sé dónde me voy a despertar en la siesta. Hace dos días me levanté al borde mismo de una cascada de agua cantarina. Al principio daba un poco de miedo, pero fue emocionante. Y hoy…, ¿abro ya los ojos? 

I never know where I'm going to wake up from the nap. Two days ago I got up on the very edge of a singing waterfall. It was scary at first, but very exciting. And today... Shall I open my eyes yet? 

A labyrinth forms as I nap 
so I never know where I'm waking up. 
A singing cascade woke me up, 
two suns ago, both scary and elating. 
And today, by the way, 
should I open my eyes straight? 

(Muchas gracias a David Pastor y Ana Martín por las traducciones y las correcciones).

sábado, 16 de diciembre de 2017

Ningún amigo como tú

Otra preciosa ilustración de Diana Toledano.


Tener de amigo al señor Gusano es tener un «dragón de tierra» con el que vivir mil aventuras llenas de peligros acechando en las sombras. 

Befriending Mr. Worm is like having an 'earth dragon' who you can have thousands of adventures with full of threatening dangers lurring in the shadows. 

Here's Mr. Worm, he's my friend, 
a real brave dragon, he doesn't pretend. 
Tells me stories he has read, 
so as not to fear the shadows ahead. 

 (Muchas gracias a David Pastor y Ana Martín por las traducciones y las correcciones).

viernes, 15 de diciembre de 2017

Jugando sobre el firmamento

Aprovechamos la noche para seguir jugando con las ideas, Diana Toledano



Sospecho que mi amigo el Zorro ha vuelto a hacer trampas. Siempre es el primero en terminar de contar las estrellas. 

I suspect my friend the Fox has tricked me again. He's always first to finish counting stars. 

Up there above, the stars they twinkle 
and my friend the Fox is misleading me again. 
Always first to do the spotting, 
suspiciously fast to do the counting. 

(Muchas gracias a David Pastor y Ana Martín por las traducciones y las correcciones).

martes, 12 de diciembre de 2017

La memoria del bosque

Este cuento nació en octubre entre las cenizas de los incendios de Galicia. De la mano de Diana Toledano.


 A veces siento que las lágrimas queman al salir. Hoy abrasan. Menos mal que el viejo Roble me consuela. 
—La memoria del bosque es de color verde —dice. 

 Sometimes I feel my tears burn when they come out. They blaze today. Good Old Oak comforts me. 
—The wood's memory is coloured green — says he. 

 They burn, my tears. They blaze today. 
Should I ask the Oak to wipe them away? 
Green he's wearing, 
the colour of the memories he's sharing. 

(Muchas gracias a David Pastor y Ana Martín por las traducciones y las correcciones).

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Espejo de agua

Sigue el juego con la inspiración de Diana Toledano.


El estanque refleja miles de peces chapoteando al viento en las copas de los árboles.

The pond reflects thousands of fish splashing in the wind on the tree crowns. 

The pond's a mirror
 where myriads of fish sing and glitter.
 They splash and dream,
 swimming in a willow tree. 

 (Muchas gracias a David Pastor y Ana Martín por las traducciones y las correcciones).

martes, 5 de diciembre de 2017

Desayunos soleados

Hoy desayuno un micro con Diana Toledano.



Para preparar un desayuno al sol es necesario elegir una buena lectura y la mejor compañía. Me parece que hoy tengo mucho apetito.

For a sunny breakfast we need a fine reading and good company. Today, I feel I have a growing appetite.

Under the morning sun my fast I broke
with fond friends and nice quotes.
Today I feel my appetite is neverending.

(Muchas gracias a David Pastor y Ana Martín por las traducciones y las correcciones).

Mi casa, mi mundo

Nueva microhistoria para los personajes de Diana Toledano.



La señora Rana es muy hogareña. Sólo salimos a pasear los días de lluvia en los que el campo entero parece su charca.

Mrs. Frog is very homey. We only go for a walk on those rainy days when the whole countryside resembles her pool.

So much Mrs. Frog loves her home 
that we only go outside when the field is soaked. 

(Muchas gracias a David Pastor y Ana Martín por las traducciones y las correcciones).

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Semillas de sueños

Allá por los inktober del mes pasado, Diana Toledano decidió crear un personaje con muchas historias que contar. Con algo de atrevimiento, decidí ponerle palabras a sus ilustraciones. Y, entre los dos, esto es lo que sucedió. 


Ayer por la noche olvidé cerrar la ventana. Creo que se me escapó algún sueño, porque hoy el jardín inventa flores nuevas.

Last night I forgot to close the window. I think some dreams escaped, as today the garden is making up new flowers. 

I left a window open 
as I yawned and hugged my pillow. 
From my sleep some dreams departed,
new flowers grow now in the garden. 

(Muchas gracias a David Pastor y Ana Martín por las traducciones y las correcciones).

lunes, 27 de noviembre de 2017

Secretos de jardinería cotidiana


El truco para que una margarita
diga «Sí»
es hablarle
con tanto cariño
que quien te vea cuidarla
no se pueda resistir.

martes, 14 de noviembre de 2017

El futuro a través de un corazón

«¿Qué será lo que le escribe su madre en esos papeles?», nos preguntábamos en la UCI al observar cómo los colocaba, cuidadosamente doblados, en la mano de su hijo nada más llegar. Después no decía nada: sólo silencio…, y los mensajes. 
Todas las trabajadoras pensaban que se trataba de oraciones abogando por la curación del pequeño. Todas menos yo, que decidí leerlos. Leérselos. 
La madre había resuelto compartir la vida entera de su hijo en el mes que aún restaba. Esas notas recorrieron años de infancia, adolescencia y madurez. Consejos, felicitaciones, confidencias, incluso había alguna regañina… Y finalmente su despedida: «Estoy orgullosa de ti. Me voy, pero no estés triste. Sonríe siempre». 
Al día siguiente, al entrar en mi turno, encontré la cama vacía.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Excusas de una quiromante discreta

Mi madre sonríe misteriosa cuando le preguntamos cómo consigue presagiar cada acontecimiento que va a ocurrirnos, pero no dice nada. Hasta hace poco era la última en enterarse de cualquier eventualidad. Siempre despistada, incapaz de interpretar los signos más claros… Por eso nos extraña tanto esta transformación. 
El caso es que ahora no deja de adivinar el futuro mientras da rienda suelta a sus nuevas obsesiones: tomarnos constantemente medidas para tejer guantes, revisar la correcta higiene de nuestras manos antes de cada comida, y los relajantes masajes en las palmas que facilitan un mejor descanso. 
Hay que reconocer que la abuela ya no tiene insomnio. Y mi madre no deja de repetir: «¡Te lo dije!».

lunes, 30 de octubre de 2017

La vuelta al parque

Vuelve a pedirme que le empuje, no le basta sólo con el impulso de sus piernas.  
—Más alto —exclama. 
Poco a poco coge velocidad y ríe ruidosamente. Yo sigo empujando con más fuerza, contagiado por su emoción. 
—¡Yuju! —. No sé si lo dice él o yo, o el aire, que se divierte por primera vez en mucho tiempo. 
Con el último envión, sale despedido y a mí me entra el pánico. 
 —¿Está bien, don Antonio? —le pregunto mientras vuelvo a colocarlo en la mecedora, con la esperanza de que el resto de residentes no se haya dado cuenta de nada.